La inevitable victoria de AMLO

Aunque por aquí y por allá se diga que «todo puede pasar», que todavía falta poco más de la mitad del tiempo para que terminen las campañas, que no hay que adelantar vísperas, que faltan dos debates, creo que AMLO ganará las elecciones y que en estos días, las campañas de sus rivales deben enfocarse ya en el control de daños.

  1. En las últimas semanas, a pesar de que del primer debate no salió bien parado, AMLO mostró un crecimiento en las preferencias efectivas que muy pocos esperaban. La tendencia es, sorprendentemente, al alza.
  2. En los últimos tres procesos electorales, a estas alturas, el ganador ya tenía, al menos, un empate técnico con el segundo lugar. No hay registro de un rebase sorpresivo en esta etapa de la campaña. A 45 días de la elección, Fox y Calderón ya eran competitivos en 2000 y 2006. El tema era quién tenía las mejores encuestas (es decir, las mejores metodologías). Peña, aunque venía ya a la baja, tenía ventaja en 2012. En las siguientes cinco semanas, los candidatos ganadores mantuvieron una diferencia de entre uno y seis puntos (si en 2012 la elección hubiera sido dos semanas más tarde, AMLO ganaba).
  3. En 2018, AMLO tiene ventajas de dos dígitos frente al segundo lugar. Hasta las encuestas patito lo reflejan. Hay doce o veinte puntos de diferencia entre el primer lugar y el segundo. Si saben de un candidato en el mundo que con 45 días de campaña pierda trece o veinte puntos de ventaja, díganmelo para echarle un ojo al caso.
  4. «¿Lo van a dejar llegar?» es quizá la pregunta que más me hacen en estos días. Supongo que sus simpatizantes han creído a pie juntillas el mantra de «la mafia en el poder». Supongo que la pregunta refleja la tremenda desconfianza en las instituciones mexicanas. Y más: las teorías del complot tienen una salud absolutamente envidiable en este país. Como toda buena mentira, tiene una pizca de verdad. Cuando el TEPJF «pone» a un candidato tramposo en la planilla, es claro que «todo puede pasar». Pero no. Con la ventaja descomunal que AMLO tiene, ni un eventual complot funciona. Saben que lo del tigre suelto no es solo una alegoría. Televisa ha sido el primer gran poder fáctico que lo entendió y por eso lo cobijan. Sí, lo «van a dejar llegar».
  5. Anaya y Meade han resultado ser pésimos, muy pésimos candidatos. Y 18 años de gobiernos de alternancia han dado como resultado un México desigual, una clase política desprestigiada, una violencia criminal multiplicada por todo el país, una educación pública en el desastre. Ni de los candidatos ni de esas condiciones sociales tiene la culpa AMLO. En ese sentido, solo recoge lo que otros sembraron. La victoria de casi cualquiera que se apropiara en la imaginación colectiva de la promesa de «cambio» era más que obvia.

Si alguien se va a ir del país para no vivir un gobierno de AMLO, es hora de ir comprando los boletos. Todavía están baratos.

O bien, me equivoco de cabo a rabo. 😆

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s